Archivo de la categoría: Problema social

Gracias por vuestra confianza y vuestros testimonios

tratamiento para el caseumCaseum.org nació para ayudar a las miles de personas que padecen caseum, y que lo padecen con mucha vergüenza pensando que son las únicas personas en el mundo que lo padecen.

¡No! Hay miles de personas que padecen caseum en algún momento de su vida, e incluso en algunas personas, este problema es crónico.

Son cuatro años de vida  la de esta web y son más de quinientas las personas que han adquirido el tratamiento para el caseum y que nos escriben para darnos las gracias. Sigue leyendo

Solución al problema del Caseum

El Caseum es el culpable de la mayoría de casos de mal aliento o halitosis. Pero no hablamos de una halitosis esporádica o suave, estamos hablando de un problema mucho más serio: el caseum huele tan mal, que inevitablemente, la gente que te rodea se ve obligada  a alejarse, porque realmente el olor es insoportable. Sigue leyendo

Las bolas blancas en las amígdalas

Las posibles bolas blancas en la garganta tienen un efecto en común: que hay que tratarlas. El problema radica que en ocasiones, las personas que sufren de esas bolas tienen vergüenza de tratárselas, ya que estos grumos blancos (de mal olor podría añadir) pueden actuar como nódulos o centros para las bacterias, por lo tanto, a un efluvio fétido muy desagradable. Sigue leyendo

Tratamiento del Caseum

El Caseum, ese gran problema que afecta a muchas personas, tiene solución. Muchas personas desconocen que tienen caseum porque no se han parado a observar el interior de su boca.

Son muy fáciles de ver: cuando abras la boca, mira en su interior y en los laterales al fondo verás a cada lado las amígdalas. Sigue leyendo

La halitosis, lo que más disuade a las españolas a la hora de tener sexo

Para un buen número de personas, tener halitosis es una incómoda situación que va más allá del suceso matinal, y lo peor es que algunas de ellas ya ni se percatan de su frecuente mal aliento de dragón porque los receptores de su nariz se bloquean y acaban por no responder al constante flujo de efluvios fétidos: la nariz se vuelve inmune al fétido olor, dado que siempre lo está oliendo. Sigue leyendo