Muchas personas sufren de caseum en las amígdalas, pero ni siquiera saben que están sufriendo de este problema durante muchos años, y por lo tanto son incapaces de ponerle remedio. El caseum, esas bolas blancas de las amígdalas no causan muchos inconvenientes, pero si un olor repulsivo que proviene de la parte posterior de la garganta, donde las bolas de caseum de la amígdala están presentes. Estas son de color blanco a amarillo en el color y algunas veces puedes no ser capaz de identificarlas, a excepción de notar alguna molestia en la parte posterior de la garganta. Sigue leyendo
Solución al problema del Caseum
El Caseum es el culpable de la mayoría de casos de mal aliento o halitosis. Pero no hablamos de una halitosis esporádica o suave, estamos hablando de un problema mucho más serio: el caseum huele tan mal, que inevitablemente, la gente que te rodea se ve obligada a alejarse, porque realmente el olor es insoportable. Sigue leyendo
Cómo prevenir el caseum
Hace poco escuché hablar entre un grupo de amigos sobre el caseum y me sorprendió por cómo se referían a él: el olor de la muerte. Nunca lo había escuchado, pero verdaderamente, me sorprendió porque nunca había oído describir tan bien al olor que emanan las personas que sufren de caseum. Sigue leyendo
Las bolas blancas en las amígdalas
Las posibles bolas blancas en la garganta tienen un efecto en común: que hay que tratarlas. El problema radica que en ocasiones, las personas que sufren de esas bolas tienen vergüenza de tratárselas, ya que estos grumos blancos (de mal olor podría añadir) pueden actuar como nódulos o centros para las bacterias, por lo tanto, a un efluvio fétido muy desagradable. Sigue leyendo
Caseum y mal aliento
¿Alguna vez has intentado romper un tonsilolito? Es decir, una de esas bolas blancas que se quedan enganchadas en las criptas amigdalares y que cuando toses, generalmente salen disparadas a la boca… Si alguna vez has tenido en tus manos un tonsilolito, sabrás que al deshacerlo olía horrible, nauseabundo, ¿verdad? Pues así es como te huele el aliento… Sigue leyendo
